Las elecciones presidenciales colombianas del domingo ya arrojaron los resultados oficiales: con el 43,73% de los votos para Abelardo de la Espriella y el 40,91% para Iván Cepeda, el país se encamina a una segunda vuelta que será seguida de cerca por el mercado energético. La diferencia inferior a tres puntos porcentuales trasladó la definición al próximo 21 de junio y abrió una nueva etapa de expectativa para desarrolladores, fondos de inversión y empresas que observan con atención el futuro de la transición energética colombiana.
La segunda vuelta presidencial no sólo definirá quién sucederá a Gustavo Petro. También condicionará el ritmo de ejecución de casi 1,8 GW renovables adjudicados, el futuro de nuevas subastas y la capacidad de Colombia para incorporar la generación que necesita el sistema eléctrico durante los próximos años.
El sector llega a esta instancia con una agenda cargada de desafíos. Más de 5000 MW continúan sin cierre financiero, persisten retrasos en permisos y transmisión, y distintos actores de la industria advierten sobre la necesidad de acelerar inversiones para evitar tensiones de abastecimiento desde 2027.
Más allá de las coincidencias sobre la necesidad de ampliar la oferta eléctrica, Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella representan visiones diferentes respecto del papel que deberán desempeñar las energías renovables dentro de la matriz energética colombiana.
Cepeda aparece como el candidato más alineado con la agenda impulsada durante la administración de Gustavo Petro. Desde el Congreso acompañó iniciativas vinculadas a la descarbonización, la protección ambiental y la prohibición del fracking. Su propuesta presidencial plantea acelerar una transición energética que define como justa, territorial y democrática, con una participación más activa de comunidades locales e indígenas en los proyectos de generación.
Una eventual victoria del dirigente del Pacto Histórico supondría la continuidad de buena parte de la hoja de ruta para la transición desplegada durante los últimos años, aunque el mercado continúa atento a las definiciones que pueda adoptar respecto al ritmo de la descarbonización y al futuro de la exploración de petróleo y gas.
Por su parte, De la Espriella plantea una visión más enfocada en la seguridad energética y la preservación del papel que actualmente cumplen los hidrocarburos dentro de la economía colombiana.
El candidato sostiene que el país no puede acelerar la reducción de su dependencia del petróleo y del gas mientras las tecnologías renovables todavía no cuenten con la capacidad suficiente para garantizar abastecimiento, confiabilidad y competitividad económica. Bajo esa lógica, la energía solar y eólica continuarían creciendo, pero a un ritmo más vinculado a las condiciones del mercado que a objetivos políticos o climáticos.
Independientemente del resultado electoral, el principal desafío inmediato será administrar la ejecución de los casi 1,8 GW adjudicados recientemente mediante contratos de largo plazo.
La convocatoria fue interpretada por gran parte de la industria como una señal positiva para ampliar la oferta de generación y fortalecer la seguridad del sistema. Sin embargo, la polémica surgió cuando el propio Gustavo Petro cuestionó públicamente algunos aspectos del proceso, generando incertidumbre en una parte del mercado.
La controversia dejó al descubierto diferencias dentro del Gobierno sobre el diseño de futuras subastas, el rol del Estado y el protagonismo que deberá tener la inversión privada en el desarrollo energético.
La próxima administración deberá enviar rápidamente señales claras sobre la continuidad de los mecanismos de contratación y el marco regulatorio que acompañará la expansión renovable durante los próximos años.
Continuidad o cambio respecto al legado energético de Petro
La segunda vuelta también funcionará como un plebiscito indirecto sobre la política energética impulsada por Gustavo Petro.
Durante los últimos años, el Gobierno avanzó en nuevos mecanismos de contratación, promovió la expansión renovable y colocó la transición energética en el centro del debate nacional. Sin embargo, también surgieron cuestionamientos relacionados con la ejecución efectiva de los proyectos, los retrasos en infraestructura y las tensiones regulatorias que impactaron sobre las decisiones de inversión.
En ese contexto, una eventual presidencia de Cepeda representaría una continuidad conceptual de la estrategia actual, mientras que una victoria de De la Espriella podría traducirse en una mayor apertura hacia los hidrocarburos y en una revisión de algunas de las prioridades establecidas por la administración saliente.
Para los desarrolladores, la discusión ya no gira exclusivamente alrededor del respaldo político a las energías renovables. El foco se desplazó hacia la capacidad real que tenga el próximo Gobierno para convertir anuncios, adjudicaciones y regulaciones en proyectos efectivamente construidos.
El resultado electoral también será seguido de cerca por bancos, fondos de inversión y desarrolladores internacionales.
Colombia compite con otros mercados latinoamericanos por atraer capital destinado a infraestructura energética, por lo que la estabilidad regulatoria, la previsibilidad contractual y la seguridad jurídica aparecen como factores determinantes para sostener el flujo de inversiones.
La preocupación no es menor. El país necesita incorporar nueva capacidad de generación para responder al crecimiento de la demanda y evitar tensiones sobre el sistema eléctrico durante los próximos años.
En un mercado donde el capital compara oportunidades entre distintos países de América Latina, cualquier señal de incertidumbre puede afectar decisiones de financiamiento y alterar cronogramas de inversión estratégicos para la expansión de la oferta.
Seguridad antes que discursos: el pedido del sector
Durante una entrevista en el streaming "Se tenía que decir y se dijo" de Energía Estratégica, Juan José Angulo, fundador de AMC Principal, evitó respaldar a un candidato específico, aunque sostuvo que el principal atributo que necesita la industria es seguridad para invertir, construir infraestructura y ejecutar proyectos.
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En ese sentido, afirmó que "el candidato que más refuerce la noción de seguridad será un aliado estratégico de las renovables".
Angulo explicó que las energías renovables ya demostraron su potencial dentro del sistema colombiano, pero advirtió que ahora necesitan redes, transmisión, permisos y financiamiento para completar su etapa de maduración.
"Las renovables necesitan transmisión, conexión, reglas claras, permisos, financiamiento y capacidad de ejecución", señaló.
Según indicó, las subastas y los incentivos regulatorios son herramientas valiosas, aunque insuficientes si no están acompañadas por infraestructura, transmisión y capacidad de ejecución.
"No alcanza con que un candidato diga que está a favor de las renovables. El punto es si puede crear las condiciones para que los proyectos se materialicen", agregó.
Para el especialista, uno de los principales aprendizajes de la última década es que una parte importante de las adjudicaciones y señales regulatorias no logró traducirse en infraestructura operativa.
"La industria eléctrica no se resuelve solamente desde el papel", sostuvo durante el análisis.
Las advertencias del sector encuentran respaldo en los números que presentó recientemente SER Colombia.
La asociación estimó que el país necesita incorporar al menos 6000 MW adicionales durante los próximos cinco años, mediante inversiones cercanas a USD 5000 millones, para evitar riesgos de abastecimiento a partir de 2027.
Sin embargo, la expansión renovable continúa enfrentando dificultades estructurales. Actualmente existen más de 300 trámites represados, con demoras que en algunos casos alcanzan los 2000 días, mientras 5086 MW permanecen sin cierre financiero.
"Colombia no tiene un problema de falta de interés por parte del inversionista, sino de ejecución", sostuvo Alexandra Hernández, presidenta ejecutiva de SER Colombia.
La dirigente consideró que el próximo Gobierno deberá acelerar permisos, conexiones, infraestructura de transmisión y mecanismos que permitan recuperar la confianza de los inversores.
Además, el gremio solicitó agilizar la infraestructura eléctrica, revisar señales del mercado mayorista, fortalecer la estabilidad jurídica y facilitar el avance de proyectos de almacenamiento energético y autogeneración.
Además de la ejecución de los proyectos adjudicados, la próxima administración heredará otras discusiones estratégicas.
Entre ellas aparecen la futura subasta de contratos de largo plazo para energías renovables, la expansión del almacenamiento energético, el desarrollo de la autogeneración remota y los mecanismos necesarios para garantizar confiabilidad frente a posibles fenómenos climáticos extremos.
La discusión adquiere aún más relevancia considerando que Colombia podría enfrentar tensiones de abastecimiento durante los próximos años si la expansión de la oferta no logra acompañar el crecimiento de la demanda.
En paralelo, la electrificación del transporte, el crecimiento de los centros de datos y el avance de la inteligencia artificial comienzan a consolidarse como nuevos vectores de consumo eléctrico que incrementarán la presión sobre el sistema.
Más allá de las diferencias ideológicas entre Cepeda y De la Espriella, el mercado energético coincide en un diagnóstico: la transición renovable ya comenzó y difícilmente retroceda.
La discusión ya no pasa por definir si Colombia incorporará más energías renovables. El desafío consiste en transformar proyectos adjudicados en generación efectiva antes de que las necesidades del sistema superen la capacidad disponible.
En ese sentido, el balotaje definirá mucho más que un cambio de administración. Definirá si el país avanza hacia una etapa de maduración de su mercado renovable, basada en ejecución, transmisión y certidumbre regulatoria, o si continúan los obstáculos que durante los últimos años han ralentizado el despliegue de nueva capacidad energética.
En esa línea, Angulo resumió uno de los principales reclamos de la industria: "La transición energética no se hace solamente con normas. Se hace con obras".

