El gobierno de Honduras decidió postergar hasta 2027 la licitación internacional de 1500 MW para nueva capacidad de generación, retrasando nuevamente el proceso más relevante para la expansión del sistema eléctrico nacional y reabriendo interrogantes sobre el verdadero trasfondo de la decisión.
El proceso ya había sido prorrogado meses atrás bajo el argumento de introducir ajustes técnicos, financieros y contractuales para fortalecer su ejecución, planteo que respondía a cuestionamientos del propio mercado sobre garantías de pago, previsibilidad contractual y atractivo financiero.
Sin embargo, la nueva postergación cambia la dimensión del debate: ya no se trata únicamente de rediseñar el esquema, sino de explicar por qué una contratación considerada estratégica para la seguridad energética del país vuelve a correrse en el calendario.
Aunque oficialmente el argumento continúa centrado en el rediseño técnico del proceso, dentro del mercado comienza a instalarse otra lectura: que la prolongación del cronograma podría ampliar el margen para recurrir a mecanismos extraordinarios de contratación si la presión sobre el sistema se intensifica.
La hipótesis surge porque la licitación ya estaba formalmente lanzada y porque Honduras dispone de herramientas transitorias para responder a déficits de corto plazo. En otras palabras, la preocupación es que una mayor tensión operativa termine justificando contrataciones directas o mecanismos excepcionales mientras la licitación permanece en pausa.
Según fuentes del sector consultadas por Energía Estratégica bajo condición de reserva, el sistema eléctrico hondureño ya ha debido apoyarse en soluciones temporales para sostener el abastecimiento. Entre ellas figuran esquemas de arrendamiento de generación, principalmente con tecnología térmica, que habrían permitido incorporar cerca de 400 MW de capacidad de respuesta rápida.
Las mismas fuentes advierten que la demanda eléctrica mantiene un crecimiento estimado de entre 4% y 5% anual, mientras el sistema ya habría enfrentado déficits puntuales cercanos a 100 MW, lo que vuelve aún más sensible cualquier demora en la incorporación de nueva oferta firme.
No se trata de una definición oficial, pero sí de una inquietud que gana espacio entre actores del mercado energético.
Y cabe recordar que Honduras arrastra presión sobre su sistema eléctrico producto del crecimiento sostenido de la demanda y la necesidad de incorporar capacidad firme para sostener el abastecimiento, por lo que la licitación de 1500 MW había sido presentada como la gran apuesta para incorporar generación estructural de largo plazo, dado que su volumen representa una porción significativa de la demanda del país.
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El proceso había generado expectativas dentro del sector por su potencial para redefinir la expansión eléctrica del país y atraer nueva inversión en generación. Más de diez empresas habrían adquirido las bases en la etapa inicial, aunque desde el mercado ya se advertía la necesidad de ajustar el diseño contractual para equilibrar riesgos, fortalecer garantías y mejorar la financiabilidad de los proyectos.
Además, los expertos consultados señalan que el marco regulatorio contempla otras herramientas para responder con mayor rapidez a necesidades de corto y mediano plazo, incluyendo procesos más ágiles que una licitación estructural de esta magnitud. Dependiendo de la tecnología, estos mecanismos podrían permitir adjudicaciones en pocos meses e incorporación de capacidad en horizontes considerablemente menores.
Señales al inversor
A su vez, el movimiento también tiene implicancias sobre la percepción inversora, ya que una subasta de esta magnitud requiere previsibilidad regulatoria, cronogramas confiables y señales contractuales claras, motivo por el cual el Gobierno había iniciado la reingeniería del proceso.
En ese marco, la extensión del cronograma abre una nueva etapa de expectativa sobre cómo quedará finalmente estructurado el proceso y qué mecanismos utilizará el sistema para atender sus necesidades en el corto plazo.
Por ahora, el dato concreto es que la principal expansión estructural prevista para el sistema eléctrico hondureño se posterga, mientras el mercado sigue de cerca las definiciones regulatorias y operativas que acompañarán esta nueva hoja de ruta.
Las próximas paradas de FES
La gira de Future Energy Summit continuará con FES Guatemala el 14 de mayo y FES México, a realizarse el 19 de mayo, donde actores clave del sector público y privado abordarán los desafíos y oportunidades vinculados a la expansión del sistema energético, los nuevos esquemas de inversión y la ejecución de proyectos estratégicos.
Para acceder a la agenda completa de la gira 2026 de FES, conocer más información al respecto y ser parte de los encuentros, se encuentra disponible la plataforma digital de FES, mientras que todos los eventos contarán con transmisión en vivo a través del canal oficial de YouTube de Future Energy Summit.
Para consultas y más información, contactar a info@futurenergysummit.com

