Panamá entró hoy en la fase decisiva de la licitación eléctrica LPI ETESA 01-26, con la expectativa del mercado puesta en la adjudicación final tras la publicación de resultados preliminares que anticiparon un claro liderazgo renovable y precios altamente competitivos en el segmento de energía.
El proceso, impulsado por ETESA, recibió 74 propuestas, de las cuales 70 habrían sido aceptadas, con la participación de 42 empresas generadoras, lo que confirmó el fuerte interés del sector en contratos de largo plazo que se extienden hasta 2036-2038. La resolución definitiva que se conocería hoy marcaría el rumbo de las inversiones y la evolución de la matriz eléctrica panameña.
Uno de los principales indicadores del proceso fue que más del 90% de las ofertas correspondieron a tecnologías renovables, con predominio de propuestas hidroeléctricas, seguidas por solares y en menor medida eólicas e híbridas. En términos de capacidad, estas iniciativas alcanzaron un potencial máximo teórico cercano a 1441 MW, lo que reflejó la magnitud del interés inversor, aunque no se tratara de generación simultánea.
Dentro de este escenario, el Renglón 3 (Sólo Energía), destinado exclusivamente a fuentes renovables, concentró la mayor atención del mercado. Allí, el nivel de contratación preliminar alcanzó aproximadamente el 79%, consolidando a este segmento como el eje de la licitación y como señal del creciente peso de las energías limpias en el sistema.


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Los resultados preliminares mostraron un rango de precios altamente competitivo que fue desde 0,062 hasta 0,077 USD/kWh, con una tendencia descendente impulsada por la competencia entre oferentes. Entre las ofertas más bajas se destacaron Mercurio Solar, S.A. con 0,06200 USD/kWh, Capira Energy Park, S.A. con 0,06332 USD/kWh y Brillo Solar, S.A. con 0,06403 USD/kWh, evidenciando la competitividad del segmento solar.
En paralelo, la tecnología hidroeléctrica lideró ampliamente en cantidad de adjudicaciones preliminares, con empresas como Hydrocaisan, Las Perlas Norte y Sur, Istmus Hydro Power y Desarrollo Hidroeléctrico, muchas de las cuales lograron adjudicar múltiples bloques a distintos precios, en rangos que oscilaron mayormente entre 0,069 y 0,075 USD/kWh. También se destacaron actores como AES Panamá, Alternegy y Bontex, que consolidaron la presencia de grandes jugadores junto a desarrolladores especializados.
Este nivel de participación y competencia fue valorado positivamente por el sector. El presidente de World Energy Council Panamá, Héctor M. Cotes, habría afirmado a Energía Estratégica que “se le puede catalogar exitosa por su amplia participación”, al tiempo que subrayó que “existe y se mantiene un fuerte interés del sector privado a seguir invirtiendo en energía”. En relación a los precios, añadió que “el esquema de precios topes presentado por las autoridades limita hasta cierto punto las propuestas”, aunque la cantidad de oferentes demostró la viabilidad del proceso.
La licitación LPI 01-26 formó parte de una estrategia de expansión eléctrica que supera los 3100 MW hacia 2029, orientada a garantizar confiabilidad, diversificación y estabilidad tarifaria. En este marco, el Renglón 3 contempló una demanda creciente que partió de 150 MW en 2026 y alcanzó hasta 500 MW hacia el final del periodo, reforzando el rol estructural de las renovables.
Asimismo, el proceso incorporó señales relevantes para la transición energética, como la reconversión de centrales térmicas a gas en otros segmentos y la optimización de la adjudicación mediante herramientas matemáticas avanzadas, lo que reforzó la transparencia del esquema.
Con este escenario, la adjudicación final que se conocería hoy sería determinante para confirmar qué proyectos avanzarían y bajo qué condiciones, en un contexto donde la demanda futura podría acelerarse. En ese sentido, Cotes advirtió que “en el caso que aparezcan eventos disruptores en la demanda, pudiera requerirse energía y potencia adicional en los próximos años”.
Finalmente, el directivo concluyó que “en los próximos 5 a 10 años debemos contar en Panamá con una matriz energética robusta, diversificada y que camina de la mano con el crecimiento económico del país”, sintetizando la expectativa del sector ante una licitación que ya mostró señales claras de transformación.

