México vuelve a abrir la puerta a la inversión: lanza dos nuevas convocatorias para proyectos renovables y almacenamiento, junto con un mecanismo específico para proyectos estratégicos de autoconsumo. El paquete presentado por la Secretaría de Energía combina tres frentes: una convocatoria para proyectos privados de generación renovable y en colaboración con CFE, otra para sistemas de almacenamiento no asociados y la Ventanilla Única de Autoconsumo para iniciativas de entre 0,7 MW y 20 MW.
En la convocatoria de generación, las empresas podrán presentarse como proyectos 100% privados o bajo esquemas mixtos con la Comisión Federal de Electricidad (CFE). En cambio, los sistemas de almacenamiento no asociados quedarán reservados exclusivamente a asociaciones con la empresa estatal.
Las iniciativas renovables deberán incorporar baterías equivalentes al 30% de la capacidad de la central, con una duración mínima de 3 horas. El proceso se extenderá del 13 de mayo al 17 de agosto, aunque el registro de proyectos sólo estará abierto hasta el 22 de mayo. La entrada en operación comercial deberá concretarse entre 2027 y el primer semestre de 2030.
Un punto clave es que aún no se informó la capacidad remanente disponible para esta nueva convocatoria. Ese volumen dependerá de los resultados del esquema mixto con CFE, cuya publicación se espera hacia finales de mayo. Recién a partir de esa definición se conocerá qué capacidades no fueron cubiertas y podrán ser tomadas como referencia para los nuevos proyectos privados.
Cabe recordar que en el esquema mixto avanzan 81 proyectos, luego de una primera etapa en la que inicialmente se habían presentado más de 220 iniciativas por 38 GW. Según expectativas del sector, los precios podrían ubicarse en una banda de 35 a 70 dólares por MWh, con almacenamiento como requisito clave para competir. Este proceso se suma a la primera ronda de proyectos prioritarios adjudicada en diciembre, que contempló 3,3 GW de nueva capacidad renovable y 1,2 GW de baterías.
El paquete se enmarca en una expansión eléctrica de mayor escala, que representa casi 740.000 millones de pesos mexicanos y la incorporación de 32 GW adicionales entre proyectos públicos y privados. Hacia 2030, México busca alcanzar 38% de generación limpia, sumar 9804 MW de energía firme mediante nuevas plantas impulsadas por el Gobierno, e incorporar 22.129 MW de capacidad renovable junto con 6145 MW de almacenamiento.
Dentro del bloque renovable y de almacenamiento, la inversión estimada asciende a 622.000 millones de pesos mexicanos. La Comisión Federal de Electricidad concentraría 11.275 MW renovables y 3071 MW de almacenamiento, mientras que el segmento privado tendría un rol prácticamente equivalente, con 10.584 MW renovables y 2480 MW de baterías.

La convocatoria de generación buscará, justamente, cubrir los requerimientos pendientes del sistema eléctrico nacional, en función de la planeación vinculante. Por eso, la evaluación no dependerá únicamente de la potencia presentada, sino de la ubicación, la factibilidad de interconexión, la viabilidad técnica, social y ambiental, y la capacidad de cada proyecto de responder a necesidades concretas de expansión.
La convocatoria estará dirigida a centrales renovables mayores a 0,7 MW. Podrán participar proyectos nuevos o iniciativas que ya hayan iniciado trámites, como solicitudes de permisos, estudios ante el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE), manifestaciones de impacto ambiental, evaluaciones de impacto social o dictámenes técnicos unificados.
El proceso se realizará a través de la Ventanilla Única de Proyectos Estratégicos (UPE) y contempla un plazo de tres meses. El registro de proyectos se desarrollará del 13 al 22 de mayo; el pago de estudios, del 2 al 8 de junio; y la solicitud del permiso ante la Comisión Nacional de Energía (CNE), entre el 9 de junio y el 8 de julio.
Luego, la aceptación de obras y costos se llevará adelante del 21 al 28 de julio. La sesión del comité técnico de la CNE para aprobar proyectos está prevista entre el 13 y el 14 de agosto, mientras que las notificaciones se emitirán el 18 de agosto. A partir de allí, los desarrolladores deberán avanzar con garantías, contratos de interconexión y seguimiento de obras.
Quedan excluidos de esta convocatoria la generación distribuida, el autoconsumo, la cogeneración, los proyectos ya desarrollados bajo esquemas mixtos específicos y aquellos vinculados a permisos otorgados con anterioridad.
Almacenamiento: convocatoria exclusiva con CFE
Estos proyectos deberán ser mayores a 0,7 MW, contar con al menos 3 horas de almacenamiento y avanzar exclusivamente bajo esquemas de asociación con la CFE. En todos los casos, los proyectos deberán acreditar elegibilidad, alineación con la planeación vinculante y viabilidad técnica, ambiental y social.
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Ventanilla Única: autoconsumo de hasta 20 MW
El tercer frente del paquete es la Ventanilla Única de Autoconsumo, orientada a proyectos de generación en sitio de entre 0,7 MW y 20 MW. La herramienta digital concentra nueve trámites en un solo proceso y coordina la intervención de CENACE, CNE, CFE y SENER.
Para proyectos conectados a la red, el nuevo mecanismo promete reducir los tiempos de atención de hasta un año y tres meses a aproximadamente seis meses, lo que representa una disminución cercana al 60% sin eliminar requisitos técnicos, sociales ni ambientales.
Además, la ventanilla simplifica los estudios requeridos por CENACE. En lugar de cuatro estudios separados, se prevé un solo expediente digital y un único estudio para centrales eléctricas y autoconsumo. En el caso del autoconsumo aislado, el permiso podría obtenerse en apenas un mes.
Con este instrumento, el Gobierno busca destrabar inversiones industriales y comerciales que requieren generación en sitio, mayor previsibilidad en el suministro y menor exposición a restricciones de red. El mecanismo aparece como una vía diferenciada respecto de las grandes convocatorias, enfocada en proyectos de menor escala, pero con impacto directo sobre usuarios intensivos.

Así, el mercado mexicano empieza a configurar un nuevo mapa de oportunidades, donde la combinación entre convocatorias públicas, participación privada, almacenamiento y simplificación regulatoria podría marcar el ritmo de inversión de los próximos meses.
Entre marzo y abril, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) avanzó con la tramitación ambiental de proyectos renovables por 4562 MW, distribuidos entre energía solar, eólica y almacenamiento.
De acuerdo con el relevamiento realizado por Energía Estratégica sobre información oficial de la SEMARNAT, la energía fotovoltaica domina ampliamente el pipeline, con más de 3600 MW solares identificados en tramitación. A ello se suman 576 MW eólicos y un bloque creciente de almacenamiento, que ya alcanza 237,6 MW entre proyectos híbridos y sistemas standalone distribuidos en distintos estados del país.
Ese renovado interés será uno de los ejes centrales del próximo Future Energy Summit (FES) México, que se celebrará el 19 de mayo en Ciudad de México. El encuentro reunirá a más de 500 ejecutivos del sector energético, incluyendo desarrolladores, fabricantes, EPCistas, utilities, fondos de inversión e integradores tecnológicos.
Entre los speakers confirmados figuran Adalberto García, CEO de AES México; Narcis De Carreras, CEO de Valia Energía; Bruno Riga, Country Manager México de Enel; Dario Leoz, director general de Tuto Power; y Patricia Tatto, CEO de GenuX Power.
También participarán representantes de compañías como Sungrow, JA Solar, Jinko Solar, Siemens, Huawei, CATL, Vestas, 360Energy, Schletter, Gotion y Yingli Solar, entre otros actores estratégicos del mercado.
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