En un mercado que comienza a dar señales concretas de reactivación, Skysense identifica con claridad dónde está hoy el negocio del almacenamiento en México: tres líneas de desarrollo que combinan ejecución inmediata, nuevos esquemas regulatorios y modelos emergentes.
“Skysense busca tres tipos de proyectos: plantas operativas que tienen ya permiso e inyectan energía, donde hay un incentivo en sumarle almacenamiento; proyectos nuevos bajo distintos esquemas, donde tienes ingresos de potencia o contratos con CFE; y modelos como baterías stand-alone o asociadas a la red de transmisión”, afirmó el CEO de la empresa, Enrique Garduño, durante su participación en el streaming de Energía Estratégica "Se tenía que decir y se dijo".
Cabe recordar que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) avanza actualmente con esquemas de inversión mixta cuyos resultados se conocerían durante este mes. En total, compiten 81 proyectos por una demanda estimada de 7,5 GW, luego de que en la etapa inicial se presentaran iniciativas por cerca de 38 GW, es decir, más de un 580% por encima de la capacidad requerida.
En ese sentido, Garduño advirtió: “Los proyectos de inversiones mixtas tienen un planteamiento del ingreso a la batería como un pago fijo por la CFE con garantía de rendimiento. No hay mucho upside ahí, el beneficio se lo lleva la Comisión”.
No obstante, las convocatorias también habilitan modelos más tradicionales, donde el almacenamiento participa con lógica de mercado con ingresos típicos de potencia.
“En México el producto de baterías se llama potencia, no es arbitraje de energía necesariamente”, explicó.
Este abanico de modelos refleja un mercado en plena redefinición, donde el valor del almacenamiento empieza a desplazarse hacia esquemas más estructurados y previsibles. En ese marco, en las últimas semanas el Gobierno avanzó con nuevas regulaciones y disposiciones administrativas que delinean el rol del almacenamiento dentro del sistema eléctrico, marcando un punto de inflexión para su despliegue a gran escala.
A esto se suma una nueva convocatoria que será lanzada en los próximos días y que estará enfocada exclusivamente en almacenamiento, una señal clara de que el segmento comienza a consolidarse dentro de la planificación energética del país.
Así, el foco comienza a correrse hacia modelos vinculados a potencia, contratos y soluciones integradas, en línea con un mercado que empieza a madurar y a definir con mayor claridad sus drivers económicos.
“No es la misma etapa de 2014 a 2018, es distinta, pero hay muchísima expectativa. Aunque no son las reglas del libre mercado típicas, hay un esquema que genera mucho interés. Yo creo que es como una resaca después de seis años donde no pasó mucho. Empieza a haber movimientos y cambios regulatorios”, señaló el referente de la compañía.
Además, aseguró que, desde hace un año y medio, Skysense viene formando un equipo de business development para el sector utility scale para generar pipeline, estrategia y levantar capital desde hace un año y medio.
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“Estamos viendo la luz, se siente que las cosas avanzan”, afirmó.
Pipeline regional y estrategia de crecimiento
Con una mirada más allá del mercado mexicano, Skysense avanza con una estrategia regional para capturar oportunidades y diversificar riesgos en un sector altamente regulado.
“El foco en Latam es más oportunístico: se da una oportunidad, la perseguimos, la buscamos y, si se da, la ejecutamos, más que una estrategia puntual de invertir en un país en específico. Nuestra apuesta de estar en distintos países es una forma de diversificar el riesgo”, explicó el CEO.
Actualmente, la compañía cuenta con proyectos en distintos mercados de Latinoamérica, incluyendo Colombia, Centroamérica y Puerto Rico, con aplicaciones que van desde microrredes hasta respaldo e integración de renovables.
“Hoy tenemos cerca de 220 MWh de almacenamiento entre proyectos operativos y en construcción”, afirmó Garduño y aseguró que en el mercado mexicano cuentan con iniciativas operativas behind the mater de 15 o 20 MW.
En paralelo, el crecimiento futuro se apalanca en un pipeline relevante en utility scale de 3 GWh, con proyectos en desarrollo entre México y República Dominicana que podrían materializarse en los próximos dos o tres años. En este sentido, la licitación en curso en el mercado dominicano aparece como una señal concreta del avance del almacenamiento en la región, reforzando el interés por este tipo de soluciones a gran escala.
En este contexto, la compañía también identifica una serie de mercados prioritarios en la región. Entre ellos, Puerto Rico se posiciona como uno de los más relevantes, impulsado por la vulnerabilidad de su red eléctrica y la necesidad de resiliencia ante eventos climáticos extremos, lo que ha dinamizado especialmente el segmento residencial.
“El Salvador y Guatemala son mercados interesantes donde estamos por empezar proyectos. Colombia, sin duda, lo es. Ecuador pronto podría volverse interesante y Honduras también. Miramos mucho Centroamérica y el Caribe”, aseguró.
Colombia se mantiene como uno de los destinos más atractivos, particularmente por sus necesidades de respaldo y desafíos en infraestructura energética.
Finalmente, la compañía sigue de cerca la evolución de países como Argentina, donde ya explora oportunidades vinculadas a infraestructura crítica, en un escenario que podría volverse más atractivo en el corto y mediano plazo. De cara a los próximos años, la compañía busca capitalizar esta experiencia para posicionarse en el próximo ciclo de crecimiento del sector.
En este contexto de convocatorias renovables, el sector tendrá un espacio clave de discusión el próximo 19 de mayo en el Future Energy Summit (FES) México, donde se espera la participación de 500 ejecutivos del ámbito público y privado. El evento se perfila como un punto de encuentro estratégico para analizar los esquemas, los desafíos regulatorios y las oportunidades de inversión que emergen a partir de este nuevo marco para renovables y almacenamiento.

