Perú cuenta con un portafolio de 22701 MW de proyectos renovables no convencionales con Estudios de Pre Operatividad aprobados por el Comité de Operación Económica del Sistema (COES), entre centrales solares y eólicas. Sin embargo, de ese universo, sólo 19 iniciativas que suman 3714,5 MW ya obtuvieron la concesión definitiva de generación otorgada por el Ministerio de Energía y Minas.
Dentro de ese grupo más avanzado, Energía Estratégica identificó 14 proyectos por aproximadamente 2.77 GW cuyos EPO sitúan su horizonte de ingreso entre 2026 y 2027. El recorte permite poner el foco sobre las compañías que aparecen mejor posicionadas para protagonizar la próxima etapa de incorporación de nueva capacidad renovable al Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN).
La lectura es significativa porque reduce el enorme pipeline renovable peruano a una cartera con dos hitos regulatorios ya superados: EPO aprobado y concesión definitiva. A partir de allí, el interrogante pasa por identificar qué desarrolladores concentran mayor capacidad, cuáles cuentan con los proyectos de mayor escala y qué actores podrían llegar primero a operación.
Entre los actores con mayor peso aparece Continua Energías Positivas, que concentra tres desarrollos solares en Arequipa: Continua Misti, Continua Chachani y Continua Pichu Pichu. En conjunto, las iniciativas suman 460 MW y tienen 2026 como año de ingreso contemplado en sus respectivos EPO.
Otro de los proyectos de mayor escala es Illa, desarrollado por Energía Renovable La Joya, empresa perteneciente a Grupo Enhol. La central fotovoltaica alcanza 396 MW según el EPO y se localiza en Arequipa, donde prevé conectarse a la subestación San José de 220 kV.
La ficha de Osinergmin ubica al proyecto en construcción y establece 2026 como año de ingreso. Por tamaño, Illa se posiciona como uno de los activos individuales más importantes dentro de la cartera con horizonte de corto plazo.
Orygen Perú también logra presencia relevante en esta selección a través de dos tecnologías diferentes. Por un lado, desarrolla Wayra Solar, de 94,2 MW en Ica; por otro, aparece con el parque eólico Mórrope, cuya concesión definitiva contempla 224 MW.
Esa combinación convierte a Orygen en uno de los pocos actores del grupo con exposición simultánea a generación solar y eólica. En el caso de Mórrope, el EPO contempla un desarrollo por etapas y una de ellas se ubica en la ventana 2026.
Otro de los desarrolladores destacados es ECORER, con la central fotovoltaica Solimana, de 257 MW en Arequipa y horizonte de ingreso en 2027. Por su escala, figura entre los proyectos solares más importantes de esta selección.
También aparece Zelestra con Babilonia, una planta de 200 MW, en Arequipa, mientras que GR Chabarbamba suma Macarena, de 170 MW en Ica, con referencia de ingreso en 2027.
A su vez, Acciona Energía Perú integra esta primera línea con San José, una central solar de 155,7 MW localizada en Arequipa. El proyecto tiene concesión definitiva, se encuentra en construcción y contempla 2026 como año de ingreso, con conexión prevista a la subestación San José en 220 kV.
ENGIE Energía Perú participa mediante Hanaqpampa, de 140,8 MW en Moquegua. Su EPO actualizado establece 2027 como año de ingreso y contempla la conexión a la línea Moquegua-Ilo 2.
En este caso, el cronograma permite advertir una cuestión relevante para la lectura del pipeline: el año de ingreso previsto en el EPO no necesariamente coincide con la Puesta en Operación Comercial contractual. Hanaqpampa, por ejemplo, registra una POC posterior, por lo que las fechas deben interpretarse como referencias técnicas sujetas a la evolución de cada proyecto.
En Moquegua, GR Vale avanza con Lupi, cuya capacidad concesionada alcanza 150 MW y cuyo EPO la ubica dentro de la ventana 2026.
La lista empresarial se completa con Ibereólica Caravelí, responsable del parque eólico Caravelí, de aproximadamente 218 MW. El proyecto está localizado en Arequipa, cuenta con concesión definitiva y tiene previsto conectarse a la subestación Poroma de 220 kV.
La fotovoltaica domina la próxima ola
Más allá del reparto entre compañías, la tecnología solar concentra claramente la mayor parte de los proyectos con horizonte de ingreso entre 2026 y 2027.
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De los 13 desarrollos identificados, 11 corresponden a centrales fotovoltaicas y sólo dos son eólicos. La composición confirma una tendencia más amplia del pipeline peruano, donde la energía solar también supera a la eólica en capacidad con EPO aprobado.
En el universo general relevado por Osinergmin, las centrales fotovoltaicas suman 14.278,2 MW, frente a 8.422,8 MW eólicos, lo que representa aproximadamente un 63% y 37% del total respectivamente.
La eólica, por su parte, mantiene presencia a través de Caravelí y Mórrope, dos proyectos de más de 200 MW cada uno. Su incorporación permitiría complementar una expansión que, por volumen de iniciativas, está claramente inclinada hacia la generación fotovoltaica.
Arequipa lidera la concentración geográfica
El tercer elemento que surge con claridad del relevamiento es la concentración territorial.
Arequipa reúne ocho de los 13 proyectos identificados: Illa, San José, Babilonia, Continua Pichu Pichu, Continua Chachani, Continua Misti, Solimana y Caravelí.
La región ya aparece como el principal polo del desarrollo solar peruano. En el conjunto total de proyectos fotovoltaicos con EPO aprobado, Osinergmin registra 6.800,3 MW en Arequipa, muy por encima de otras regiones del país.
Moquegua constituye otro nodo relevante, con Lupi y Hanaqpampa, mientras Ica concentra Wayra Solar y Macarena. Lambayeque completa esta selección con el parque eólico Mórrope.
La distribución territorial permite anticipar dónde podrían concentrarse algunas de las mayores necesidades de infraestructura eléctrica en los próximos años.
En varios Estudios de Pre Operatividad, el propio COES identifica que la creciente acumulación de generación renovable en el sur puede elevar la cargabilidad de determinadas líneas y requerir esquemas de control para mantener la seguridad operativa del SEIN.
El próximo debate: convertir proyectos avanzados en nueva capacidad
Ese escenario será uno de los puntos centrales de la próxima edición de Future Energy Summit (FES) Perú, que reunirá el 28 de septiembre en Lima a desarrolladores, autoridades, inversionistas, proveedores tecnológicos y referentes del sector eléctrico.
El encuentro llegará en un momento en que el mercado peruano empieza a discutir no sólo cuántos proyectos renovables pueden desarrollarse, sino qué condiciones serán necesarias para convertirlos efectivamente en centrales operativas.
Entre los ejecutivos y compañías confirmados para Future Energy Summit Perú se destacan varios actores con participación directa en la expansión del mercado eléctrico peruano. Entre ellos estarán Marco Fragale, CEO de Orygen; Juan Elías Salinas, gerente general de Fenix Power; Rosa María Flores-Araoz, CEO de Kallpa Generación; Jaime Toledo, CEO Sudamérica de Acciona Energía; Diego Piqueras Sanz, Global Manager of Hybrid Projects de Grupo Enhol; Carlos Travezaño, gerente general de Inland Energy (Luz del Sur); y Guillermo Grande, CEO de EDF Perú.
A ellos se suman compañías como FMO, Sungrow, Huawei, Grupo Elecnor, Pluz Energía e ISA Energía, ampliando la representación de desarrolladores, tecólogos, generadores, utilities, inversionistas y proveedores que participarán del encuentro.
Entre los ejes que ganarán protagonismo aparecen la regulación, el almacenamiento con baterías, la transmisión, los contratos de compraventa de energía y los servicios complementarios, asuntos directamente vinculados con la integración de una cartera renovable cada vez mayor.
El almacenamiento, en particular, empieza a posicionarse como una pieza relevante para acompañar la expansión solar. Las soluciones BESS pueden aportar flexibilidad, desplazar energía entre bloques horarios y ofrecer servicios al sistema, aunque su crecimiento dependerá también de reglas claras y mecanismos de remuneración adecuados.
Para los proyectos que ya cuentan con concesión definitiva y EPO aprobado, la discusión pasa ahora por cumplir cronogramas, avanzar en construcción, asegurar las condiciones de conexión y alcanzar finalmente la operación comercial.
Así, la lectura del mercado deja de estar centrada únicamente en el volumen total del pipeline. El foco se traslada hacia las compañías que ya han superado buena parte de las etapas regulatorias y que podrían protagonizar la próxima incorporación de nueva capacidad renovable al SEIN entre 2026 y 2027.

