Con 7400 MW ya adjudicados en la primera convocatoria de esquemas mixtos impulsada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Secretaría de Energía (SENER), y una nueva licitación vigente que busca asignar cerca de 6 GW adicionales con fechas de entrada en operación comercial (COD) entre 2027 y 2029, la industria fotovoltaica comienza a preparar la siguiente etapa: la ejecución de los proyectos.
En ese contexto, Miguel Covarrubias, director de Ventas para Latinoamérica de Jinko Solar, asegura que el mercado mexicano aún no refleja un incremento en la demanda efectiva de módulos, pero sí registra un cambio que históricamente antecede al cierre de negocios.
"La demanda hoy día todavía se mantiene un poco plana. Estamos viendo un aumento considerable de la cotización en movimiento de mercado, que por lo general es una fase previa a que se desencadene esa demanda", manifestó Covarrubias.
"Creemos que ya de aquí a fines de año, y el próximo año, esa cotización adicional se va a transformar en demanda adicional", agregó.
Según explica, ese proceso derivará en los primeros suministros entre finales de este año y comienzos de 2027, mientras que los proyectos comenzarían a entrar en operación durante el tercer trimestre de 2027.
"Vamos a hablar en 2027 de una demanda mucho más real, con proyectos operativos o ya un poco más finalizados”, manifestó el ejecutivo.
Cabe recordar que la Secretaría de Energía (SENER) busca incorporar alrededor de 4.500 MW de nueva capacidad fotovoltaica durante este año mediante las convocatorias de generación mixta y privada, que por primera vez exigen la incorporación de al menos un 30% de capacidad de almacenamiento con baterías en los proyectos. A ello se suma una convocatoria específica para sistemas de almacenamiento (BESS), que marca un cambio de paradigma en la planificación del sistema eléctrico mexicano y abre un nuevo mercado para fabricantes y proveedores tecnológicos.
En ese contexto, Jinko Solar busca posicionarse no solo como proveedor de módulos fotovoltaicos, sino también en el negocio del almacenamiento energético.
“Jinko entendió esto hace mucho tiempo, por lo que ya tenemos toda una línea de negocio de baterías. No hay manera de tener una matriz energética renovable, sobre todo solar, si no hay una forma de storage”, manifestó Alberto Cuter, vicepresidente ejecutivo de Jinko Solar, en FES Guatemala.
Más allá del incremento en las cotizaciones, Jinko sostiene que el nuevo ciclo de inversiones también modifica las exigencias sobre los proveedores. El desafío ya no pasa únicamente por contar con módulos disponibles, sino por garantizar capacidad de suministro, tiempos de entrega y soporte técnico para acompañar proyectos que deberán cumplir cronogramas de construcción cada vez más ajustados hasta 2029.
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De las adjudicaciones al suministro
Las declaraciones de Covarrubias llegan en un momento en el que México atraviesa la mayor reactivación de proyectos renovables desde la reforma eléctrica.
La primera convocatoria bajo el esquema mixto ya permitió adjudicar 7410 MW distribuidos en 37 proyectos, que serán desarrollados por 31 empresas privadas en asociación con la CFE.
A ese volumen ahora se suma una nueva convocatoria de SENER, que busca incorporar cerca de 6 GW adicionales de generación renovable durante este año. Los proyectos deberán alinearse a la planeación del sistema eléctrico y tendrán fechas de entrada en operación comercial (COD) escalonadas entre 2027 y el primer semestre de 2029, dependiendo de cada región y tecnología.
Es precisamente ese pipeline el que comienza a reflejarse, según Jinko, en el aumento de consultas comerciales que recibe el mercado.
Frente a ese escenario, Jinko Solar busca capitalizar su permanencia en México durante los años de menor dinamismo. Para Covarrubias, haber sostenido equipo local y relaciones comerciales en el país será un diferencial cuando los proyectos adjudicados comiencen a exigir módulos, logística y soporte técnico.
“Nosotros nunca dejamos México a pesar de que tuvo una bajada considerable”, manifestó Covarrubias.
Aunque el volumen más grande estará asociado a proyectos utility, la compañía también mira con atención el segmento de autoconsumo y abasto, especialmente en iniciativas de hasta 20 MW.
La compañía llega a esta nueva etapa respaldada por una presencia global consolidada. Jinko acumula más de 400 GW comercializados en paneles solares a nivel mundial, mientras que su familia de módulos Tiger Neo pasó de 11 GW a 300 GW de envíos acumulados en apenas cinco años, convirtiéndose en una de las plataformas fotovoltaicas de mayor crecimiento dentro de la industria.
En esa línea, Covarrubias destacó la evolución de la familia Tiger Neo, cuya tecnología TOPCon ya alcanza eficiencias cercanas al 25%.
“Pasamos de un módulo en las mismas dimensiones de un 620 a un 650 o 670 W, dependiendo de las fechas de suministro, lo cual es una optimización importante no solo en potencia sino también en energía”, explicó el ejecutivo.
De cara a los próximos cinco años, Jinko apunta a trasladar al mercado mexicano la participación que ya mantiene a nivel regional.
“Uno de cada tres módulos que se venden en Latinoamérica es Jinko. Sería buscar ese mismo porcentaje en México”, concluyó el referente de la compañía.

