HyperStrong busca posicionarse como uno de los actores de la nueva etapa del storage en Brasil. La compañía, que posee más de 70 GWh de capacidad anual de producción, ya cuenta con presencia local y avanza en conversaciones con desarrolladores, generadores y fondos de inversión.
Tras más de un año de definiciones regulatorias, el gigante sudamericano lanzó la Subasta de Reserva de Capacidad en Modalidad de Potencia (LRCAP por sus siglas en portugués) y dividió el proceso en dos convocatorias previstas para diciembre de 2026. El interés del mercado ya alcanzó una escala récord, con 6091 proyectos registrados ante la Empresa de Pesquisa Energética (EPE) por 296,8 GW de potencia.
En ese contexto, en el marco de The smarter E South America, Energía Estratégica dialogó con Chance Chambers, vicepresidente de Ventas para las Américas de HyperStrong, quien confirmó la intención de participar activamente en la licitación BESS y detalló la estrategia tecnológica, financiera y comercial de la compañía para Brasil y el resto de Latinoamérica.
–¿Qué representa la primera subasta de almacenamiento de Brasil para HyperStrong?
–Es un momento significativo, similar a lo que representaron las primeras subastas de renovables para la energía eólica y solar en Brasil. Marca un paso significativo en la modernización del marco regulatorio del sector eléctrico. La convocatoria LRCAP es una oportunidad histórica
En ese sentido, HyperStrong planea participar activamente. Ya establecimos un equipo local en Brasil, liderado por nuestro Country Manager, Ruy Lima, y mantenemos conversaciones avanzadas con desarrolladores, generadores y fondos de inversión.
–¿El volumen que podría contratarse será suficiente para las necesidades del sistema brasileño?
–El año pasado hubo un anuncio público que estimaba 8 GWh a contratar y consideramos que es un primer paso importante. Sin embargo, creemos que todavía es modesto teniendo en cuenta las necesidades de capacidad de Brasil.
El país ya está experimentando un curtailment significativo de energías renovables por su intermitencia. El almacenamiento es la solución natural para capturar ese valor y mejorar la estabilidad de la red.
–¿Cómo se está preparando HyperStrong para competir en ese mercado?
–Nuestras soluciones ya están adaptadas a las condiciones brasileñas. Contamos, por ejemplo, con un formato modular de 10 pies que simplifica la logística en zonas con limitaciones de infraestructura.
También ofrecemos acuerdos de servicio de largo plazo (LTSA) flexibles, de entre cinco y 20 años, acompañados por garantías de rendimiento.
–¿Qué soluciones concretas llevarán a los proyectos utility scale?
–Para proyectos de gran escala ofrecemos HyperBlock M, un sistema modular diseñado específicamente para reducir los costes indirectos y simplificar el despliegue.
La solución alcanza una eficiencia de ciclo completo de al menos 94% en configuraciones de dos horas y 96% en sistemas de cuatro horas, y puede llegar hasta los 20 años de vida operativa con soporte mediante acuerdos de servicio de largo plazo.
Cada módulo pesa 24 toneladas y es compatible con transporte marítimo, terrestre y ferroviario. El diseño también permite disposiciones side by side y back-to-back, lo que aporta flexibilidad para adaptarse a diferentes configuraciones de los emplazamientos.
–¿También ven oportunidades por fuera de los proyectos de gran escala?
–Sí. Estamos preparados para abastecer al segmento comercial e industrial mediante nuestra serie HyperCube C&I. Allí apuntamos a sectores que están creciendo rápidamente en Brasil, como microrredes aisladas, agronegocios y centros de datos.
Por eso estamos llevando el portafolio completo de HyperStrong al país, pero adaptado a las necesidades locales.
–¿Y qué papel juega la bancabilidad a la hora de competir por estos proyectos?
–Es uno de nuestros diferenciales. Contamos con el respaldo de instituciones financieras globales, entre ellas Santander, KfW, Rabobank e ING. También mantenemos una calificación de bancabilidad AA de PV Tech Research durante tres trimestres consecutivos desde el cuarto trimestre de 2025.
Asimismo, nos enfocamos en el compromiso local, de modo que tenemos centros regionales en Houston para las Américas, Frankfurt para EMEA y Sydney para APAC.
En Brasil ya contamos con un equipo local con capacidades de ingeniería e implementación de proyectos. No estamos aquí por una sola subasta, estamos aquí para el largo plazo.
–¿La situación financiera de la compañía permite acelerar esta expansión internacional?
–Los resultados validan nuestro modelo de negocio y transformación estratégica.
Para el primer semestre de 2026 esperamos que los ingresos crezcan hasta 53% interanual, mientras que el beneficio neto y el beneficio neto ajustado atribuible a los accionistas podrían incrementarse hasta 122% y 170%, respectivamente.
Lo particularmente significativo es que el crecimiento previsto del beneficio neto supera ampliamente al de los ingresos. Esto señala una expansión de márgenes y la ejecución exitosa de nuestra transformación de proveedor de equipamiento a proveedor integrado de servicios energéticos.
Estamos capturando oportunidades de mayor valor mediante la integración de sistemas, servicios operativos y gestión de todo el ciclo de vida, no únicamente con la venta de hardware.
–¿Dónde queda Brasil dentro de la estrategia regional de HyperStrong?
–Venimos construyendo nuestra presencia en Latinoamérica de manera metódica y con un propósito definido durante los últimos dos años.
México fue nuestro primer gran mercado, donde ya hemos puesto en marcha proyectos y firmado más de 45 MWh en contratos para el segmento comercial e industrial. Luego siguió Chile.
Brasil es el siguiente paso natural y, francamente, es uno de los mercados más interesantes que hemos visto a nivel mundial. Lo que nos diferencia es que no somos recién llegados.
–Más allá de estos tres mercados, ¿qué oportunidades detectan en Latinoamérica?
–Toda la región está en un punto de inflexión. En México, los cambios regulatorios que requieren sistemas BESS en al menos 30% de los proyectos renovables generan un horizonte de crecimiento de, como mínimo, cinco años.
Chile sigue siendo competitivo, pero continúa activo, y estamos trabajando allí con desarrolladores y productores independientes de energía. También identificamos oportunidades en Ecuador, Perú y Colombia, además de Centroamérica, incluidos Honduras y Guatemala.
Mientras que en el Caribe, particularmente en República Dominicana, existen planes de almacenamiento con baterías que superan 1 GWh, donde ya estamos buscando posicionarnos.

