República Dominicana acelera su apuesta por el almacenamiento con una meta oficial de 2000 MW hacia 2036-2037, nuevas licitaciones en análisis y mayores exigencias para integrar flexibilidad al sistema eléctrico.
Durante FES Caribe, Betty Soto, viceministra de Innovación y Transición Energética, expuso una hoja de ruta donde el foco ya no pasa sólo por sumar renovables, sino por construir la infraestructura necesaria para sostener su crecimiento.
Uno de los mensajes centrales fue que el storage deja de ser un complemento y empieza a consolidarse como eje del planeamiento eléctrico. La Resolución 005-2024, ya vigente, exige a los parques renovables de entre 20 y 200 MW incorporar 20% de baterías, mientras la actualización del Plan Energético Nacional proyecta necesidades de no menos de 2000 MW para acompañar la integración renovable futura.
“Estamos en un momento de plena ejecución de lo que hemos planificado a nivel del almacenamiento”, manifestó Soto.
A eso se suma la continuidad de los procesos competitivos. Tras la reciente licitación de 600 MW renovables con sistemas BESS, el gobierno analiza lanzar una nueva convocatoria bajo características similares, impulsado por una recepción de ofertas que duplicó el volumen requerido y precios considerados competitivos.
Ese resultado reforzó la visión oficial de que la tecnología empieza a consolidarse como activo bancable dentro del mercado dominicano, en paralelo a un despliegue solar que podría acercarse a 2 GW en 2027.
También se anunció una próxima licitación para incorporar baterías en Punta Catalina destinadas a la regulación de frecuencia, mientras la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) avanza en una manifestación de interés para desarrollar baterías en transmisión, un esquema que en el sector se vincula con proyectos potenciales por al menos 1200 MWh.
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“Hay una necesidad de acelerar la incorporación de BESS para dotar al sistema de flexibilidad y hacerlo más resiliente”, subrayó Soto.
En ese marco, el anuncio más novedoso del panel llegó después: el avance del proyecto de hidrobombeo en Sabaneta, una iniciativa que aportaría 400 MW de generación y baterías al sistema e introduciría almacenamiento de larga duración en la estrategia estatal.
La iniciativa forma parte de un plan maestro impulsado junto con la Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (EGEHID) y abre una nueva etapa para tecnologías que van más allá de los sistemas BESS.
“El consultor extranjero entregó los diseños en marzo y se están preparando los términos de referencia para ese proyecto de hidrobombeo”, explicó la viceministra.
El proyecto cobra relevancia porque amplía el menú de soluciones para responder a desafíos operativos crecientes, en un contexto donde los recientes eventos de blackout y las discusiones sobre estabilidad del sistema elevaron el peso estratégico del storage.
Más allá de anuncios puntuales, uno de los mensajes más fuertes del panel fue que la próxima etapa de transición no se definirá sólo por nuevos MW renovables, sino por cuánta flexibilidad pueda construirse alrededor de ellos.
Al cierre, consultada sobre cómo acelerar inversiones privadas frente a los cuellos de botella actuales, Soto puso el foco en la coordinación institucional y en mantener canales permanentes de diálogo entre el sector público y privado para ajustar regulaciones conforme evoluciona el mercado.

