El mercado fotovoltaico español mantiene un ritmo acelerado con 57 proyectos que avanzaron en tramitación entre finales de enero y los primeros días de abril de 2026, acumulando más de 3.7 GW, según datos del BOE analizados por este medio. Este volumen confirma la solidez del pipeline, aunque también expone un escenario cada vez más competitivo y condicionado por limitaciones estructurales en la capacidad de red.
El movimiento del mercado está impulsado por un grupo claro de desarrolladores, donde destacan Iberdrola, Ignis, Statkraft, Cobra, Verbund, Jinko Solar, X-ELIO y Solaria, entre otros.
Iberdrola se posiciona como el actor más activo con 558,4 MW en tramitación de tres plantas en Navarra, Comunidad Valenciana y en el País Vasco. La utility consolida su presencia con proyectos de gran escala distribuidos en distintas regiones, reforzando su estrategia en el segmento solar.
Detrás, Statkraft alcanza 253,8 MW provenientes de las plantas Arada Solar (139.8 MW) en Castellón y FV Calzadilla (114 MW) en Cáceres, a pesar de haber sufrido la desestimación de uno de los mayores proyectos del período (300 MW en Toledo), mientras que Jinko Solar suma 209 MW, evidenciando el peso creciente de actores internacionales en el mercado español.
Verbund también destaca con 212,5 MW, seguido por Ignis con 187,3 MW, una compañía que continúa expandiendo su pipeline con múltiples iniciativas en paralelo. En un segundo escalón aparecen Solaria (140 MW), Sinerba (121,8 MW), Q Energy (103,6 MW) y OPD Energy (100 MW), consolidando un grupo de desarrolladores con fuerte actividad en distintas fases administrativas.
Este mapa empresarial refleja un mercado competitivo pero concentrado, donde un número limitado de actores explica una parte significativa del volumen en tramitación, apoyados en estructuras societarias múltiples para optimizar el desarrollo de proyectos.
Otro de los focos a destacar es que la hibridación emerge como una de las estrategias más claras para destrabar capacidad y optimizar activos existentes, con varios casos concretos identificados en el
período analizado .
Por un lado, se observan proyectos de hibridación con parques eólicos en operación, lo que permite aprovechar puntos de conexión ya concedidos. Entre ellos destaca la planta solar vinculada al parque eólico Mamut en Granada, con una potencia cercana a 0,8 MW, orientada a complementar la generación eólica existente. En la misma línea, el proyecto Teso Santo en Salamanca (43,2 MW fotovoltaicos) se plantea explícitamente como hibridación con un parque eólico de 50 MW, reforzando la tendencia a maximizar infraestructura ya instalada.
También aparecen iniciativas como Surco Solar en Zamora (50 MW), asociada a un parque eólico existente, y desarrollos en Cádiz (Jerez, 42,5 MW) y Zaragoza (El Tollo y Picador, 45 MW cada uno), que incorporan esquemas híbridos. En este último caso, además, se introduce un componente adicional: hibridación con almacenamiento, lo que marca un paso más en la evolución de estos modelos.
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La integración con almacenamiento comienza a ganar terreno, aunque aún de forma incipiente en el pipeline analizado. El caso más claro es el proyecto Picador en Aragón, que contempla hibridación solar con sistemas de almacenamiento, lo que permitiría gestionar mejor la producción y adaptarla a la demanda del sistema.
En paralelo, también se identifican múltiples procesos de hibridación en fases tempranas de tramitación ambiental, lo que sugiere que esta tendencia continuará creciendo en los próximos meses como respuesta directa a las limitaciones de red.
Este movimiento no es aislado, sino que se alinea con una tendencia más amplia del mercado español, donde, tal como refleja el análisis reciente sobre almacenamiento de Energía Estratégica, se tramitaron 61 proyectos por 2420.1 MW de almacenamiento durante el primer trimestre del año.
En ese escenario, la combinación de fotovoltaica y baterías aparece como una solución clave para capturar valor, reducir vertidos y viabilizar nuevos puntos de conexión, especialmente en zonas con alta penetración renovable.
¿Dónde se ubican los proyectos y en qué etapa se encuentran?
El avance de los proyectos se concentra principalmente en Castilla y León, Andalucía y Extremadura, regiones que continúan captando la mayor parte de la inversión debido a su recurso solar, disponibilidad de suelo y capacidad histórica de desarrollo renovable. Provincias como Valladolid, Málaga, Badajoz y Sevilla destacan por la recurrencia de iniciativas.
En términos administrativos, el pipeline muestra un grado de madurez relevante, con proyectos avanzando en Autorización Administrativa Previa (AAP), Autorización de Construcción (AAC), Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA) y procesos de utilidad pública. Además, la presencia de múltiples expedientes en fase de expropiación indica que varios desarrollos se acercan a su ejecución.
Sin embargo, el crecimiento del pipeline enfrenta un desafío estructural crítico: la saturación de las redes eléctricas. La concentración de proyectos en determinados nodos de evacuación está generando cuellos de botella que afectan tanto los tiempos de tramitación como la viabilidad de nuevas iniciativas.
Este contexto ayuda a explicar las desestimaciones registradas en el período, que alcanzan 415 MW, incluyendo proyectos relevantes que no lograron superar la fase de autorización.




